Palacio Eloísa Acosta de Bica

25 de octubre de 1842Palacio Bica Acosta001

Don Agustín Almeida compra a Victor Bitú una casa rancho en un sitio de 37 varas y un cuarto, frente a la calle Real, en la ubicación del actual Palacio de Gobierno Departamental.

Nueve años más tarde la propiedad presentaba un aspecto de tierra virgen sin señas de ocupación. Así es que al final de la Guerra Grande, el 8 de enero de 1851 se realiza una solicitud de concesión de tierra de acuerdo a la Ley de Solares. Esta solicitud es firmada por Diego Lamas, que durante la guerra había estado encargado de las fuerzas en la zona fronteriza con el Brasil. Diego Lamas refiere al solar baldío, nunca poblado ni cercado, en la calle principal de la ciudad.

La solicitud es aprobada y el terreno es entregado al Señor Coronel, hermano del General Diego Lamas quien iba a ser Jefe Político de Minas a partir de 1852, y Jefe Político de Salto entre 1855 y 1856.

1º de mayo de 1865.

El Brigadier Diego Lamas vende a Eloisa Acosta de Bica el terreno y la casa, para este entonces con toda el ala que da fachada hacia el río. Este contrato se celebra en la ciudad de Concordia, lugar donde fallecería Diego Lamas en 1868. El detalle hace referencia a 40 varas de frente y 50 de fondo.

La Señora Eloisa Acosta era sobrina de uno de los Treinta y Tres Orientales (Juan Acosta). Acosta (padre de Eloisa) fue uno de los encargados de esperar en la Playa de la Agraciada la cruzada libertadora con los caballos que iba a necesitar el contingente de próceres que venía en barcas. En documentos identifican al padre de Eloísa Acosta como “el hermano de 14 años del libertador Acosta”.

Palacio Bica Acosta002Manuel Bica, esposo de Eloisa Acosta, era socio del General Justo José de Urquiza. Poseían propiedades en común que consistían en campos, ganado, saladeros, e inmuebles varios, ubicadas en ambos márgenes del Río Uruguay. La marca de ganado UB aún perdura en establecimientos rurales en el Departamento de Artigas.

Del matrimonio Bica-Acosta nacen cuatro hijos, Manuel, Justo, Orfilia y Eloisa.

Orfilia Bica se casa con el Coronel Andreu. La urna de Andreu se encuentra actualmente en el panteón de Eloisa Bica en el cementerio de Salto.

La hija menor Eloisa Bica, se casa con Telésforo Herrán, muy renombrado agrimensor del Salto antiguo.

En determinado momento se disuelve la sociedad Bica-Urquiza. Toman al Río Uruguay como divisoria de las propiedades, Urquiza queda con las propiedades en Argentina y Bica con las de Uruguay.

Por la fuerte caída del terreno hacia el arroyo Ceibal la casa queda estructurada en dos niveles, como continuación del nivel de calle Uruguay es la planta principal (el “piano nóbile” de Palladio) que era la casa habitación propiamente dicha, que constaba en ese momento de una amplia terraza sobre la desembocadura del arroyo Ceibal. Por debajo de esta, a nivel del patio central, quedan las dependencias de servicio, las caballerizas, despensas y habitaciones de quienes trabajaban en la casa.

En el extremo sur de la planta principal se encontraba el comedor, donde se destacaba una gran estufa de mármol. Desde esa habitación se comunicaba con la terraza. No existía en esa época la calle ni el viaducto actual sino que había una pendiente natural desde la casa hacia el arroyo, que permitía a los habitantes de la casa pasear por los caminos marcados naturalmente, en una unión de la vida de la casa con la naturaleza inmediata. En épocas de crecientes del río hasta se podía tirar aparejos para pescar desde los balcones.

30 de setiembre de 1879.

Cuando fallece Bica su esposa Eloisa Acosta le hereda.

Luego de un tiempo de viudez Eloisa se vuelve a casar, esta vez con el Coronel Teófilo Córdoba, matrimonio del cual no nacen hijos.

El Coronel Córdoba va a vivir a la casa de Eloisa. En la casa también vivía Eloisa Bica con su esposo Telésforo Herrán y sus diez hijos.

Los hijos del matrimonio Bica-Herrán, en orden de edad fueron, Eloisa, Germán (químico), Mercedes, Emma, Orfilia, Héctor (agrimensor), Sara, Jorge (arquitecto), Teófilo (arquitecto) y María Celia.

El arquitecto Jorge Herrán llega a ser junto al Arq. Román Fresnedo Siri dos arquitectos que lograron trascender como figuras de la arquitectura nacional en la primera mitad del siglo XX. Jorge Herrán ganó por concurso el proyecto y ejecución de la sede de la Aduana de Montevideo.

En el año 1903, fallecida Eloisa Acosta se produce la sucesión La casa después de varios tramites sucesorios es adquirida por Telésforo Herrán, y su esposa Eloisa Bica..

El Coronel Teófilo Córdoba permanece en la casa por un tiempo, hasta que se retira a otro domicilio para formar una nueva familia. El matrimonio Herràn-Bica continúa en la casa que en esa época se la reconocía como la “casa de los Herrán en el Río”. Posteriormente para el estudio de sus hijos el matrimonio Herràn-Bica.

Desde la adquisición por Herràn la propiedad quedò en dominio familiar con sucesivas herencias, hasta que el 10 de octubre de 1951 fue vendida por los integrantes de la familia Herràn a Valentín Ferreira Cardozo, Carlos Ferreira Preis y Julio César Villasboas, quienes instalan allí una fabrica de galletitas. Durante el dominio de la familia Herràn-Bica la casa tuvo algún destino especial, como haber sido sanatorio.

Años después la casa quedó cerrada por clausura de la actividad de la firma y después de algunos trámites quedò como propiedad de la Intendencia de Salto, en documento del de 8 de noviembre de 1979.

La Intendencia la cedió a la Dirección Nacional de Casinos para instalar una sala de juegos.

En la adaptación de la casa para sala de juegos del Casino se remodela fuertemente los interiores de la antigua casa. Se eliminan las paredes interiores y se modernizan las terminaciones, se coloca un cielorraso metálico y se eliminan las baldosas existentes para colocar moquette. Se mejora la funcionalidad del edificio con la construcción de servicios higiénicos, una escalera dentro del área del patio para comunicar los dos niveles de pisos, y la instalación de un sistema de aire acondicionado centralizado. En el sector sur del edificio se amplían las construcciones para dar lugar a las oficinas y alojamiento del gerente del Casino. Esta ampliación es fácilmente distinguible de la casa antigua por el tipo de construcción y por la menor altura de los espacios.

Se conserva la antigua barandilla que balconea sobre el patio interior, aunque ahora cierran el espacio ventanales de aluminio. También queda como vestigio las columnas de hierro fundido que sostenían la galería abierta.

Se produjo una modificación muy particular en el volumen del edifico antiguo que afectó sobre todo a la fachada que da hacia el río. Para permitir la construcción de una calle, que conectó directamente a la costanera sur con calle Dr. Chiazzaro se demolió el ángulo suroeste del edificio. Desfiguración en forma de medio arco que permaneció visible por varios años.

En la planta a nivel del patio interior se instaló luego el Taller de Arte de APLAS. En el extremo sur de este nivel funcionará durante un breve lapso un restaurante.

Cuando el Casino deja el edificio se adaptan los interiores del mismo para dar lugar al C.E.R.P. A los efectos, en la planta a nivel de calle Uruguay, en lo que era la sala de juegos se construyen tabiques de yeso para dividir el espacio y dar forma a los salones de clase. En el ala sur del edificio tienen lugar la secretaría, dirección, contaduría y otras oficinas. Como el C.E.R.P. requería de la totalidad del edificio se retira el taller de arte del edificio. La fachada que lucía totalmente blanca es pintada con una combinación de colores indicados por la Comisión del Patrimonio Histórico de Salto.

Llegando al año 2000, con una reestructuración vial de la zona se elimina la calle contra la fachada oeste del el edificio y se estructura una plazoleta que hace de atrio al edificio. Se construye la escalinata y la rampa para silla de ruedas.

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Vista desde darsena del Puerto de Salto

En el año 2003 se comienzan las obras para convertirlos en la Sede del Gobierno Departamental. Se trabaja sobre los tabiques de yeso existentes, eliminando algunas paredes divisorias, se reparan techos, se renueva la moquette, nuevos equipos de aire, se pinta todo el interior, se reconstruyen las celosías de madera de los ventanales. En esta oportunidad se restituye el ángulo demolido del edificio. El espacio público frente a la fachada oeste es remodelado eliminando parte del hormigón de la calle que aún estaba y se generan espacios verdes a manera de plazoletas.

En base a datos de los títulos, la tradición familiar y estudios del Arq. Paul Bittencourt.

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